domingo, 10 de diciembre de 2017

Ya no te quiero. Pero tampoco te olvido.

Sé que no te quiero. Que he dejado de hacerlo.
Lo sé porque puedo verte y no sentirme perdida por no estar a tu lado.
Lo sé porque ya no te quiero en mi vida.
Lo sé porque lo siento. Siento que ya no eres el que fuiste. Y yo ya no soy la misma que estuvo contigo.

Pero aunque no te quiera, no te olvido.
Sigo acordándome de ti. Sigo yendo al mismo sitio donde nos conocimos
y sigo buscándote en cada esquina. Esperando a que aparezcas.
Y a veces lo haces, pero ya no somos los mismos.

No te olvido. Pero ya no te quiero.
Ya no me pregunto cómo estarás, ni que haces, ni a donde vas.
Solo me acuerdo de tu sonrisa. Esas que me dedicabas.

Ya no me culpo. Ya no creo que te fueras por mi culpa.
Fue la tuya. Lo hiciste porque quisiste, y yo te dejé ir.
Porque si alguien no quiere estar a tu lado se nota, y no soy nadie para no abrirte la puerta.

Pero me duele. Me duele que te fueras sin despedirte. Que dejaras la puerta medio abierta y que no dieras explicaciones.

Aún hoy sigo preguntándome por qué. Aunque menos.Si antes lo hacia 7 días a la semana ahora lo hago 2. Pero ahora es de otra manera.

No te necesito pero no me importaría que volvieras.
Pero ya no te quiero.
Aunque no te olvido.


sábado, 7 de octubre de 2017

Arráncame todas las preguntas,
aquellas que no te hice, 
aquellas que me preguntabas,
aquellas que no te dije.

Resuelve todas mis dudas,
las que me provocas,
las que me provoco, 
las que nunca se fueron
y se quedaron en mi.

Ayúdame a superar mis miedos,
los que me causaste, 
los que aparecieron cuando
te fuiste,
los que están por llegar.

Siempre serás mi talón
de Aquiles,
mi punto débil,
mi persona favorita.
Aunque se que no deba
confiar en ti.
Ni en mi cuando estoy contigo.

Admito que no puedo sacarte
de mi cabeza,
que sigues en mis pensamientos
casi sin quererlo.
Que apareces cuando menos 
te espero,
cuando menos quiero.
Apareces pero no vuelves.
No te quedas.

Y tampoco quiero.

Ayúdame a olvidarte.
A no recordarte.
A no quererte.
A no pensarte.

Ayúdame a estar sin ti. 



miércoles, 6 de septiembre de 2017

Tan cerca y tan lejos a la vez.

Ayer te vi. A lo lejos. Tan lejos como cuando me dijiste entre lineas el último adiós.

Pensaba que no iba a sentir nada al verte, pero no consigo sacarte de mi cabeza, o de mi corazón, qué se yo. 

Te vi con tus ganas locas de pasártelo bien, de sonreír, de disfrutar como siempre hacías. Pero te vi tan lejos de mi. Y de nosotros.

Vi tan lejos aquellos besos, palabras, susurros... nos vi tan lejos que duele. Pero más duele tu indiferencia. 

No sé que hacer contigo. Con tus recuerdos. Con estas ganas locas de que vuelvas. ¿Pero para qué? Y sobre todo por qué no consigo sacarte de mi. 

Has conseguido que no vuelva a ser la que era antes. Bueno, la que era cuando estaba contigo. Pero me gustaba tanto esa versión de mi misma que no sabes cuanto la echo de menos. Aunque no sé si me echo más de menos a mi, o a ti. 

Creo que siempre vas a estar en mi cabeza. Creo que no voy a ser capaz de olvidarme de ti, aunque tampoco sé si quiero. Eres mi talón de Aquiles en un cuerpo ajeno. 




miércoles, 12 de abril de 2017

He vuelto, y esta vez, para quedarme.

Si, después de más de un año he vuelto. 

He vuelto porque tengo la necesidad de sacarme todo lo que llevo dentro, de una forma u otra. Eso que poco a poco me está destrozando. 

He intentado darme un tiempo. Para conocerme, para apreciarme, para quererme. Aún sigo en ese tiempo. No he conseguido llegar a ser la persona que era antes de todo esto. Supongo que nunca lo conseguiré. Pero por lo menos, quiero acercarme.

Es increíble lo mucho que pueden cambiar las cosas de un año para otro. Y sobre todo, es increíble lo mucho que puedes llegar a cambiar sin darte cuenta. 

He vuelto porque quiero compartir con los demás mis sentimientos, mis emociones. Hacerlo de la manera que siempre me ha funcionado y de la mejor forma que sé. Quiero poder llegar a donde quiero, poco a poco, sin prisa pero sin pausa.

He vuelto para quedarme. Para ser lo que un día fui. Para no volverme a ir. Para dejarme llevar.

Me temo que el tiempo para mi se ha prolongado, lo necesito y lo deseo. Quiero centrarme en mi, en todo lo que me rodea.

Ahora es cuando más fuerte me siento. Ahora es cuando me apetece expresarme. 

Con mucho amor, Vero.

jueves, 9 de julio de 2015

Tenia que decirlo.

Siempre he sido de las personas que creían en el amor. Pero no solo en ese amor que nos vendían siempre desde pequeños, también en ese amor difícil, con baches y en el que debes superar tus miedos. 
A día de hoy no pienso que no exista, porque existe, pero pienso que no es bueno. A día de hoy os habéis cargado el amor y todo lo que significa (salvando las excepciones)
Joder que os empeñáis en querer mucho y no os dais cuenta de que se trata de querer bien. 
No puedo confiar en alguien que promete amor a una persona mientras ''conoce'' a veinte más. No puedo. No puedo confiar en alguien que promete mil cosas que ni siquiera siente.
Habéis convertido el amor es un sentimiento pasajero, en algo que decís sentir con veinte mil personas cuando en realidad no sois capaces de sentirlo con ninguna. Pero sobre todo, habéis hecho que las personas no confiemos en el amor por miedo a que nos mientan o a que nos vuelvan a hacer daño.

Por eso decidí estar sola y darme un tiempo para mi. Para que por lo menos el amor que tenga yo misma sea verdadero. 
Luego os quejáis de que nos cerramos, de que no confiamos, de que nos ponemos corazas. ¿Cómo no lo vamos a hacer? Si el amor se ha convertido en una mierda. Y solo nosotros tenemos el poder de cambiar esta visión. Porque mantengo que el amor es el mejor sentimiento que podemos tener los humanos. Y no sabemos cuidarlo.

Aún así, admiro a esas personas que SI saben cuidarlo, que luchan cada día por él y que hacen todo lo posible por mantenerlo vivo. Porque las hay. Pero yo, he tenido la mala suerte de todavía no encontrar a quien sepa mantenerlo vivo.